Pseudociencias: la homeopatía y el agua imantada.

Como tengo cierta esperanza que este blog llegue a personas que se forman para ser sanitarias, a partir de ahora incluiré algunos artículos sobre pseudociencias con la más sana intención de demoler la incultura asociada a la utilización de remedios que no tienen base científica alguna, ni se sustentan en el método científico.

En el mejor de los casos, el uso de placebos de este estilo tendrán justo eso, un beneficioso «efecto placebo» que perfectamente podría obtenerse autoconvenciéndose de que un caramelo de menta puede curar el cáncer (no lo curará, pero dará alegría). En el peor, el consumo de estos crecepelos revisitados evitará que se haga uso de tratamientos efectivos e impedirá el tomar las medidas adecuadas.

Que conste que digo esto desde el más absoluto escepticismo acerca de la idoneidad de la farmacología, por saber que estamos aún lejos de lograr tratamientos completamente eficaces, que no conocemos completamente los mecanismos de acción de muchos de los fármacos que utilizamos y que en la prescripción médica tiene demasiado peso la influencia de la empresa farmacéutica. Pero nada de esto justifica la utilización de la homeopatía o de patrañas por el estilo.

La divulgación sobre estos temas es más necesaria que nunca, ahora que hasta el Muy Inculto Ministerio de Sanidad ha decidido retirar de la financiación medicamentos de utilidad probada para enfermos crónicos y en cambio favorecer el consumo de remedios homeopáticos. Cualquiera que tenga cierta formación biomédica medianamente seria se tiraría de los pelos ante semejante barbaridad, pero esto no parece ser un inconveniente para tomar tal medida, con las consecuencias que puede traer sobre la Salud Pública.

Por hoy, un par de artículos interesantes y una noticia para la reflexión sobre la ratio utilidad/publicidad:

La homeopatía se cura leyendo

El agua imantada son los padres

– ONG envía 3000 rosarios a las zonas afectadas por el tifon Haiyan